La Abadía de Buckfast, joya benedictina de Devon

Abad�a de Buckfast

En la ciudad de Buckfastleigh, en el condado de Devon, se halla la Abadía de Buckfast. Una de las cosas que más nos sorprenden de inicio de esta abadía es que fue construida casi en su totalidad por jóvenes e inexpertos arquitectos. Los monjes benedictinos construyeron esta abadía para sí mismos, con la asistencia de un arquitecto profesional. El trabajo fue duro, pero para la comunidad fue una verdadera obra de amor al Señor.

El edificio es un logro excepcional que muestra muchos detalles. La capilla, en el extremo oriental, es de indudable belleza. Sus hermosas ventanas fueron diseñadas y realizadas por los propios monjes, y la mayoría de los trabajos de su interior también fueron realizados por ellos.

Los monjes de esta abadía fueron conocidos por su famoso vino, que inicialmente lo producían monjes franceses que se establecieron en la abadía en 1880. Ahora este vino se puede comprar casi en toda Europa y también se vende en la tienda de recuerdos de la abadía, donde también se puede encontrar un restaurante. La tienda tiene una amplia selección de regalos, así como miel que producen los propios monjes.

Curiosamente, la abadía se halla sobre un antiguo monasterio cisterciense medieval, fundado en el siglo XI. La vida monástica continuó aquí hasta que Enrique VIII cambió el curso de la historia con la decisión de divorciarse de la reina Catalina para poder casarse con su amante Ana Bolena. Fue en ese momento cuando el monarca inglés cerró todas las iglesias y monasterios. Después de la disolución de 1539, la abadía cayó en la ruina.

El hombre responsable de la restauración y reconstrucción de la iglesia fue el abad Anscar Vonier. Poco despéus de convertirse en abad, informó a la comunidad de sus planes, y puso la primera piedra de la restauración el 5 de enero de 1907. La abadía se reconstruyó completamente el 25 de agosto de 1932. El Papa estuvo representado por el Cardenal Bourne, y también participaron cinco arzobispos, treinta abades y sacerdotes y miembros de la comunidad religiosa. El evento fue transmitido por la BBC, y se instalaron altavoces fuera de la iglesia par aquellos que no pudieron entrar.

Un magnífico conjunto de campanas fue donado a la abadía en 1910, y se colocaron finalmente en la torre, terminada en julio de 1937. Unos meses más tarde, después de ver concluido en vida su gran trabajo, el abad Anscar Vonier murió. Hoy, una placa conmemorativa de bronce en la iglesia le recuerda.

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