Isla de Lundy, el paraíso del silencio

La Isla de Lundy

Lundy significa «la isla del frailecillo» en nórdico. Se trata de un lugar encantador y de una extraña belleza natural, una preciosa isla poblada con cientos de especies de aves, aunque el popular frailecillo, por el cual se conoce a este rincón, ya no se deja ver demasiado. Lundy es también un lugar de nombres cuanto menos curiosos, todo lo cual contribuye a su encanto.

Situada en el canal de Bristol, hace siglos la isla estaba al acecho de vikingos, vagabundos, normandos y piratas, lo que quizás hoy la haga más atrayente. Y es que realmente la atmósfera de las islas tiene un halo mágico que provoca que los turistas acudan una y otra vez a visitarla. Aquí podremos oír en silencio los placeres más simples, como la contemplación de las aves, senderismo, buceo y paseos en barco.

También tendremos tiempo de observar otras especies de la fauna silvestre, como es el caso de las focas grises que pueden verse entre las rocas, así como los ciervos y las cabras salvajes, y las ovejas Soay, muy típicas y que se dejan ver en el maravilloso paisaje de la isla.

Sólo hay una pequeña comunidad en la isla, pero aún así, acogen a los visitantes con inusitada hospitalidad y amabilidad. La isla tiene una tienda, una iglesia, un castillo y tres faros de la época victoriana, de los cuales dos de ellos aún están en servicio. Marisco Inn es un agradable lugar en el que podremos descansar, y tomar un buen vaso de vino oyendo a los vecinos de Lundy cómo nos relatan historias de su isla.

Durante los meses de verano se organizan paseos en barco de ida y vuelta entre la isla y Bideford. En invierno, es mejor llegar hasta la isla a través de un helicóptero que parte desde Hartland Point. Este helicóptero es el que hace posible que Lundy no sea un lugar completamente retirado de la civilización durante los meses invernales.

Lundy es propiedad del Tesoro Nacional, el cual nos ofrece unas magníficas casas de alquiler que conservan todo el carácter de la isla. También para los campistas hay una zona ideal para hacer camping, perfectamente acondicionada. La isla sólo tiene cinco kilómetros de largo por un kilómetro de ancho, pero su mar azul, su impresionante paisaje y su tranquilidad siguen siendo un lugar difícil de encontrar en otra parte

Print Friendly, PDF & Email

Tags:





Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top