Cheddar, el corazón verde de Inglaterra

Cheddar

Cada año, miles de visitantes son atraídos por el pueblo de Cheddar, en el condado de Somerset, y la salvaje belleza de sus magníficas colinas. A menudo llaman a este lugar el Gran Cañón de Inglaterra, sobre todo a la Garganta Cheddar, tallada por un río que ahora discurre bajo tierra. A cada lado de la carretera que conduce al pueblo se alzan majestuosos acantilados, como los de Mendips Hills, de los que dicen que acogieron cuevas donde se cobijó el hombre primitivo durante miles de años.

Este hecho se pone de manifiesto con las pruebas encontradas desde la Edad de Piedra, alrededor de 3000 años antes de Cristo. También se han encontrado restos de la Edad del Bronce y de la época romana. Por tanto, esta zona es un área de una gran historia que ha contemplado tiempos turbulentos y ha sido testigos de muchas civilizaciones.

Son las maravillosas cuevas subterráneas las que hacen que miles de visitantes acudan a Cheddar. Fabulosas cámaras subterráneas de formaciones cristalinas que han sido creadas por la acción del agua. Las cuevas están perfectamente iluminadas y presentan al visitante un espectáculo mágico que merece la pena ver.

Muchos amantes de la escalada vienen también aquí en busca de las colinas que rodean Cheddar. Os aconsejo que vengáis preparados tanto para el frío como para el calor, ya que esta zona es propensa a los cambios bruscos de temperatura. Una mañana de sol puede dar lugar perfectamente a una tarde de frío y niebla. Precisamente, esta niebla hace que haya que tener mucho cuidado a la hora de adentrarse en las bellas estribaciones de Cheddar. Desde la cima de ellas tendremos unas maravillosas vistas del canal de Bristol y de Brean Down. Y dicen que, en los días claros, se pueden llegar a ver las montañas de Gales.

Este lugar es sencillamente espectacular para los amantes de la naturaleza. Mendip Hills revela una rica abundancia de flora y fauna. Existe una flor muy rara, que sólo crece en esta zona, conocida como Cheddar Pink, que florece en los meses de verano y le da un color peculiar a la colina. A finales de verano, el campo se transforma en una alfombra de mariposas, y en las zonas boscosas comienzan a crecer hierbas y bayas. También podemos ver moras, viejos robles, y pinos majestuosos.

En otoño, los delicados colores del verano y la primavera dan paso a un tono más profundo, cuando las hojas de los árboles y los arbustos cambian del verde a un tono rojo brillante, color dorado y de cobre. En estas zonas boscosas se respira un ambiente tremendamente relajado y silencioso, apenas roto por el cantar de los pájaros.

En el pueblo de Cheddar encontraréis muchas tiendas de regalos. En esta zona es famosa la sidra y, cómo no, el famoso queso que le da nombre internacional. Existen varios lugares de alojamiento y algunos bares y restaurantes. Hay mucho que ver y hacer en esta zona, pero lo que más nos llama la atención son los maravillosos paisajes donde encontraremos la paz y la hermosura a cada paso que damos.

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