La hora del té, un acercamiento al mito

Hora del Te

A poco que conozcáis Inglaterra sabréis que una de las tradiciones más típicas y populares es la de la llamada “hora del té”. Si bien los chinos, japoneses, árabes y rusos comparten con los ingleses una gran afición por esta bebida, podría afirmarse que en el caso de los últimos  la afición es incluso desmedida, tanto como para ser uno de los signos de identidad del país y para que lo beban tan a menudo como nosotros bebemos agua. La cosa tiene especial mérito si tenemos en cuenta que las plantas de se cultivaban originariamente en países asiáticos, por lo que los ingleses lo conocieron “de segundas”, gracias a la importación realizada desde sus colonias.

El té es para los ingleses algo más que una bebida. Es todo un ritual, quizás menos místico que el que se celebra en China o Japón pero no por ello menos relevante en la vida social inglesa, sobretodo en épocas pasadas.

El que actualmente conocemos como “Té de las 5” o “Afternoon tea” no empezó a tomarse como tal hasta principios del siglo XIX. Se dice que una tarde cualquiera de 1830 la séptima Duquesa de Bedford, Anna, pidió que le trajeran a su habitación un poco de té y algún refrigerio ligero. Por aquel entonces en Inglaterra la comida solía servirse muy pronto (incluso más que ahora) y no se volvía a tomar nada hasta la cena, a las 8 o las 9 de la noche (un poco más tarde que en la actualidad). A la duquesa le gustó tanto ese “piscolabis” que decidió repetirlo tarde tras tarde, invitando a sus amistades a que tomaran té junto a ella.

Pasados los años esta inocente merienda ocasional se convirtió en toda una tradición, practicada por la aristocracia y las clases altas, que daban suntuosas y elegantes “fiestas del té”, normalmente entre 3 y 5 de la tarde, acompañando la bebida con algo ligero para picar, algunas pastas y/o sándwiches. En ellas se empleaban carísimos juegos de té de porcelana china y materiales nobles similares. Se acostumbraba a verter un chorrito de leche a temperatura ambiente en la taza antes de servir el té, para evitar que la delicada porcelana se cuarteara si se servía un líquido tan caliente directamente en la taza vacía. Ahí parece estar el origen del típico té con leche inglés. Menos conocido es el “High tea”, algo así cómo una merienda-cena que solían tomar quiénes pertenecían a la clase media y baja tras un duro día de trabajo. Aquí el té se servía acompañado de una comida más sustanciosa que incluía carne o pescado.

El acompañamiento por antonomasia del “Afternoon tea”, que actualmente ha derivado al más popular “Cream tea” o “Devonshire tea” son los “Scones”, pequeñas pastas a base de mantequilla y levadura, con frecuencia rellenas de algún tipo de mermelada y de “clotted cream” una crema similar a la nata pero algo amarillenta y mucho más espesa. Como acompañamiento salado típico tenemos los sandwiches de pan de molde, usualmente cortados en triángulos, sin corteza, untados con una fina capa de mantequilla y rellenos de delgadas lonchas de pepino.

No obstante hoy en día existe una gran variedad de pastas, dulces y saladas con las que suele acompañarse un típico té inglés.

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1 comentario

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  1. fioree :) dice:

    muuuy bueno,gracias,me recontrasirvio para un trabajo!!!! :)

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