
Aunque Inglaterra no es Holanda es cierto que tiene muchos canales que en su momento y antes de la invención del ferrocarril eran importantes vías de comunicación que cruzaban toda su geografía como ramas secundarias de los ríos y arroyos locales.
Estas rutas eran vitales para el funcionamiento económico del estado inglés y uno de los ejemplos que sobreviven hasta nuestros días es el Canal Kennet y Avon, en el sur del país.
Este canal se llama así porque hace referencia a la ruta que une el río Kennet, en Newbury, con el río Avon, en Bath y la comunicación total entre el Tames y el puerto Floating en Bristol. Una parte se hizo navegable en 1723 y la otra en 1727 para abrirse otra sección recién en 1810. Para cuando las obras terminaron por fin, el canal tenía 140 kilómetros de largo.

En verdad se lo utilizó mucho hasta casi finales del siglo XIX pero para entonces había nacido el ferrocarril y estaba demostrando ya que era el transporte del futuro, así que esta vía acuática cayó en desuso y así estuvo por muchas décadas hasta que finalizando el siglo XX se redescubrió pero no como ruta comercial sino como una atracción turística. Entonces, un grupo de voluntarios puso manos a la obra y lo restauró para que el público en general pudiera andar en canoa, pescar, nadar, andar en bote o simplemente pasear por su orilla.
Los meses preferidos para las excursiones son los del verano, momento es que los clubes de canoas se llenan de gente y las aguas de botes alquilados o privados. Muchas de las secciones del canal han sido mejoradas especialmente para los ciclistas y en sus orillas abundan las casas de té, las tiendas y los clubes de pesca.
Cada sección del Canal Kennet y Avon tiene lo suyo, diversión y bellezas naturales así que es verano y estás en Suffolkm, tenlo en cuenta.
Foto 1: vía Farmhollidays
|