El Castillo de Leeds

Castillo de Leeds

El Castillo de Leeds es quizás uno de los castillos más románticos de Inglaterra. Está situado al sudeste del país, construido sobre dos pequeñas islas en el río Len. Originalmente perteneció a la familia real de Sajonia, entre los años 856 y 860. La primera construcción fue una empalizada de madera que más tarde se convirtió en una enorme pared de piedra, con dos torres a lo largo del perímetro.

La bodega es la parte visible más antigua del castillo, y muestra la influencia de los normandos del siglo XII. Alrededor de 1119 Robert Crevecoeur comenzó a construir un pequeño castillo de piedra en este lugar, estableciendo un torreón, donde se halla ahora la torre la Gloriette. Stephen, el conde de Blois, y su prima, la emperatriz Matilde, asaltaron la corona inglesa.

En 1139 Matilde invadió Inglaterra con la ayuda de su hermano Robert, señor de Gloucester, haciéndose con el castillo de Leeds tras un corto asedio. Más tarde, el castillo cayó en manos de Eduardo I, en 1278, quien reconstruyó gran parte de la fortaleza, dejándola casi en su estado actual, ampliándola y proporcionándole una muralla exterior que bordea la isla.

Enrique VIII fue el más famoso propietario del Castillo de Leeds. Gastó grandes sumas de dinero en ampliarlo y embellecerlo. Al mismo tiempo, conservó cuidadosamente las defensas del castillo, ya que siempre había motivos de posibles ataques franceses o españoles. El rey encomendó la labor a su gran amigo sir Henry Guidford.

Desde entonces, el castillo ha sido constantemente habitado y rehabilitado. La mayoría de lo que puede verse hoy del castillo es el resultado de las reconstrucciones realizadas en el siglo XIX. En 1926, el castillo fue comprado por la señora Wilson Filmer, más conocida como Dama Baillie. Inmediatamente comenzó la restauración del castillo, durando los trabajos unos 30 años.

Lo más destacado en su interior comienza en el patio central, con la fuente de la Gloriette, que data de 1280. En el siglo XIV se utilizó como un importante sistema para llevar el agua del lago cercano hasta el interior del recinto.

La Torre de la Doncella, reconstruido en estilo Tudor, acogía la habitación de la señora del castillo. En el siglo XIX vivió en ella Cristina Hayde. Las almenas de la torre se añadieron en el siglo XVIII.

Otro de los lugares emblemáticos del castillo es el Salón de Banquetes de Enrique VIII, con su magnífico suelo de madera de ébano y roble tallado, y unas ventanas preciosas, decoradas por sir Henry Guidford, al gusto del propio rey.

El Jardín Culpeper fue creado en 1980. Está cerrado por tres lados, mientras que el resto del mismo se ve desde el lago. Todo un lujo, te lo aseguro…

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