Las murallas de York

Vista de York desde las murallas

La ciudad de York tiene la mayor longitud de murallas que se conservan en buen estado de toda Inglaterra. Incluso, algunas partes de estas murallas se remontan a la época romana. Cuando los romanos llegaron por primera vez aquí, en el siglo I, construyeron una fortaleza militar a orillas del río Ouse. La antigua ciudad de Eboracum creció alrededor del fuerte, y los muros se construyeron tanto para guarecer a la fortaleza como a la ciudad. Estos muros forman la base de las murallas que hoy en día pueden verse en York.

La más notable parte romana es la Torre Multiangular, que hoy en día se halla en el Museo Gardens. La torre fue construida durante reinado del emperador Severus, quien residió en York entre el 209 y el 211, año de su fallecimiento. Tiene 10 partes y una altura de casi 30 pies. En su momento existieron ocho torres similares a esta, tres a cada lado de la entrada principal de la fortaleza.

Los antiguos muros romanos se encontraban en un mal estado de conservación durante la ocupación de la ciudad por parte de los daneses en el 867. Los daneses restauraron las paredes y las torres. La mayoría de los muros datan de los siglos XII al XIV, con algunas pequeñas zonas que fueron restauradas durante la época victoriana.

Las tres principales puertas de entrada en el casco antiguo de la ciudad se sitúan en Bootham Bar, Monk Bar, Walmgate Bar y Micklegate Bar. La palabra Bar se refiere a la barra que se colocaba en las puertas para restringir el tráfico tanto dentro como fuera de la ciudad durante la época medieval.

La Micklegate Bar marca la entrada principal a la ciudad. También es el tradicional punto de entrada de los altos dignatarios cuando visitan York. La puerta tiene cuatro pisos de altura. Se construyó en el siglo XII, y cuenta en su interior con un pequeño museo que recorre la historia de la ciudad.

Micklegate Bar

Bootham Bar contiene las partes medievales más antiguas de la muralla, datando algunas piedras del siglo XI, aunque mucho de lo que puede ser visto hoy se remonta al siglo XIV o a su reconstrucción en el XIX. Monk Bar es la puerta más elaborada de la ciudad. Data de los primeros años del siglo XIV y fue diseñada para ser por ella misma una pequeña fortaleza, capaz de ser defendida individualmente. Hoy en día Monk Bar es la sedel del Museo Ricardo III.

Una encuesta reciente realizada a los habitantes de York indica que pasear por sus murallas es la actividad más apetecible y relajante que se puede realizar en la ciudad. Así pues, no lo dudéis. Si los propios habitantes de York lo dicen, por algo será, ¿no creéis?.

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